¿Ser ecologista y no ser vegano?
¿Ir de sostenible y no ser vegano?
¿Preocuparse por el medio ambiente y no ser vegano?
¿Angustiarse por el futuro del planeta y no ser vegano?
¿Querer, o decir que respetas a los animales y no ser vegano?


Los veganos salvan aproximadamente 30 animales por año, lo que equivale a salvar una vida cada dos semanas.

El alcalde de Nueva York, Eric Adams, vegano, puso en marcha al empezar su mandato, una campaña de promoción del consumo de proteínas de origen vegetal “para animar a los neoyorquinos a que lleven un estilo de vida saludable”. Sus políticas de salud están avaladas en su experiencia personal, la diabetes tipo 2 que sufrió hasta 2016, quedó controlada al cambiar a una dieta vegana.
Uno de los mejores restaurantes del mundo se vuelve vegano

El chef Daniel Humm, al frente del neoyorkino Eleven Madison Park, galardonado con tres estrellas Michelin y mejor restaurante del mundo en 2017, reabre con un menú completamente plant-based. Afirma que ha tomado esta decisión porque «el sistema alimentario actual no es sostenible«.
From omnivore to vegan: The dietary education of Bill Clinton
The former president now says he consumes no meat, no dairy, no eggs, almost no oil. «I like the vegetables, the fruits, the beans, the stuff I eat now,» Clinton told.
El anterior presidente dice que no consume carne, ni lácteos, ni huevos, y apenas aceite. «Me gusta la verdura, la fruta, las legumbres, las cosas que ahora como» dijo Clinton.
El ex presidente de los Estados Unidos Barack Obama, celebra su 60 cumpleaños en Martha’s Vineyard con un menú vegano.
La huella ecológica es una medida del impacto que se ejerce sobre el planeta. Es la superficie ecológicamente productiva necesaria para producir los recursos consumidos, así como la necesaria para absorber los residuos que genera. El impacto de un vegano en el medio ambiente es la mitad que el de un carnívoro. Una dieta vegana requiere un tercio del agua que requiere una dieta carnívora.
Hazte vegano si quieres salvar el planeta
La producción de alimentos de origen animal multiplica por diez el impacto ambiental de los vegetales.
Para obtener una proteína de carne de vaca se necesita mucha más tierra, más agua y emitir más contaminantes a atmósfera, suelos y aguas que para lograr una proteína de origen vegetal.
Los productos de origen animal (carnes, peces de piscifactoría, huevos y lácteos) necesitan el 83% de la tierra dedicada a la producción de alimentos y son responsables de casi el 60% de emisiones y acidificación de suelos y aguas subterráneas. Y solo aportan el 37% de las proteínas y apenas el 18% de las calorías que sostienen la alimentación humana.
Una dieta global de base vegetal devolvería a la naturaleza la extensión que ocuparían 62 Españas.
Ser vegano es mejor para el medio ambiente
BBC News Science & Environment
Sustituir carne y lácteos es lo más efectivo para reducir nuestro impacto en el planeta
publicado en el Journal of Science
Cuantas más personas opten por no comprar y no consumir animales y sus derivados, menos se criarán y matarán para este fin. La industria alimentaria se rige, como todas, por la ley de la oferta y la demanda, así que cuanto menos consumo, menos producción, y por lo tanto menos abuso, maltrato y muerte.
Los veganos podemos comer animales y derivados, …pero decidimos no hacerlo.
foto entrada: How To Raise Vegan Kids – Mayim Bialik (The Big Bang Theory)

Hayek Hospital, Beirut, Líbano, primer hospital del mundo en ofrecer solamente comida vegana a sus pacientes. Su argumento para ello: «ofrecer carne en un hospital es como dar cigarrillos a los enfermos».

20 julio 2026 – El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) avaló por primera vez que los regímenes alimentarios vinculados a creencias éticas, como el veganismo (que excluye todos los productos animales), están protegidos por el derecho a la libertad de pensamiento y conciencia, a raíz de un caso contra Suiza.
El tribunal de Estrasburgo dio la razón a dos denunciantes que habían acudido a esta instancia debido a que, mientras estaban bajo custodia estatal en Suiza -uno detenido a la espera de juicio y otro confinado en un hospital psiquiátrico-, no se les proporcionaron dietas veganas, pese a haberlo reclamado.
Los jueces del TEDH distinguieron, por seis votos contra uno, tanto una violación del artículo 9 de la Convención Europea de Derechos Humanos (libertad de pensamiento, de conciencia y de religión), como una infracción del artículo 13 (derecho a un recurso efectivo), por lo que dictaminaron que Suiza compense a uno de los demandantes con de 16.000 euros y al otro con 10.000 euros.
«Era la primera vez que se solicitaba al Tribunal que examinara si el cumplimiento de normas alimentarias vinculadas a una creencia ética, como el veganismo, estaba protegido por el artículo 9», detalla la sentencia.
El Tribunal examinó las reclamaciones de los demandantes, según el dictamen, «desde el punto de vista de su libertad de pensamiento y de conciencia, más que desde el de la libertad religiosa, y se remitió a estudios de derecho comparado que demostraban que los Estados parte del Convenio consideraban el veganismo como una creencia no religiosa».
En su análisis, los jueces concluyeron que las creencias veganas de los demandantes cumplían «el nivel exigido de ‘convencimiento, seriedad, cohesión e importancia’ para que estuvieran protegidas por el artículo 9 de la Convención» y que también era aplicable en su caso el artículo 13, porque las autoridades suizas nunca estudiaron debidamente los méritos de la reclamación de los denunciantes.
El 60% de las enfermedades infecciosas que afectan a humanos son zoonosis, es decir, las causan patógenos que pasan desde especies silvestres a humanos, propiciadas por la destrucción de los hábitats, la deforestación, el comercio ilegal de esas especies o la sobreexplotación en los sistemas agrícolas y ganaderos.
El trato que se les da a los animales no humanos, salvajes o de granja, el comercio de animales exóticos y la implacable desaparición de sus hábitats, ha conseguido que la irrupción de una pandemia provoque una crisis sanitaria y económica a nivel global.
Ya en 2004, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Mundial de Sanidad Animal y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), señalaron el incremento de la demanda de proteína animal y la intensificación de su producción industrial como principales causas de la aparición y propagación de nuevas enfermedades zoonóticas desconocidas, es decir, de nuevas patologías transmitidas por animales a los seres humanos.
Y en 2005, expertos de la Organización Mundial de la Salud y del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos elaboraron un estudio sobre la historia de la producción ganadera desde el tradicional modelo de pequeñas granjas familiares hasta las macro-granjas industriales.
Concluyeron que el impacto de éstas en la amplificación y mutación de patógenos y el riesgo creciente de diseminación de enfermedades es cada vez más obvio. Esta situación es aún más inquietante si consideramos que la población global de ganado es casi tres veces mayor que la de seres humanos. Pese a los datos y los gritos de atención, nada se ha hecho para frenar el desarrollo de la ganadería industrial intensiva.
En definitiva, no esperemos soluciones que caigan del cielo o de políticos incompetentes. Tenemos que ser cada uno de nosotros, como individuos, los que resolvamos lo que nos llevamos a la boca porque
ser vegano es lo que toca
vegan is the new cool

11 marzo 2023 a las 05:50
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